LOS AGENTES ATMOSFÉRICOS

Los principales agentes atmosféricos que actúan sobre la madera son el sol y la lluvia. Dos fenómenos presentes en todo el mundo y que por norma general actúan en momentos diferentes: con sol intenso no llueve y viceversa. El tiempo que la madera permanece mojada es un parámetro clave para valorar la degradación de la madera con el tiempo.

EL SOL

La radiación solar afecta a la madera a través de la radiación ultravioleta (UV) y la infrarroja (IR), siendo la acción de la UV más superficial y afectando al acabado. En la madera desnuda el sol degrada la lignina y se pierde cohesión entre las fibras produciendo un efecto de deshilachado superficial, así como un oscurecimiento evidente. Con el tiempo, esa lignina termina siendo arrastrada por el agua. 

Los rayos IR elevan la temperatura de la madera provocando la aparición de fendas superficiales debido a la diferencia de humedad entre interior y superficie. Cuando la madera lleva protección superficial, los rayos IR aceleran el envejecimiento de la resina del acabado que se acaba rompiendo. 

 LA LLUVIA 

Sobre la madera desnuda, la lluvia produce un efecto similar pero inverso al de los rayos IR: aumenta la humedad superficial y también aparecen fendas. Cuando se ha aplicado una protección la madera no se ve afectada hasta que la capa se rompa o desaparezca.

 

Bibliografía: Protección preventiva de la madera. Fernando Peraza Sánchez. AITIM

PRODUCTOS PROTECTORES DE LA MADERA

Cuando se buscan productos para la protección de la madera, hoy en día se valora mucho que sean limpios y respetuosos con el medio ambiente; hecho está provocando la vuelta de los considerados como productos naturales “de toda la vida”. Sin embargo, no debemos perder de vista que para que exista la protección debe haber por fuerza alguna sustancia tóxica, por lo que es clave encontrar el punto de equilibrio entre eficacia y respeto al medio ambiente. 

Atendiendo a las características de los productos protectores de la madera, podemos clasificarlos según sus compuestos químicos de la siguiente manera: 

  • Protectores de la madera. Incorporan compuestos químicos con propiedades insecticidas y/o fungicidas.
  • Retardantes del fuego. Mejoran el comportamiento de la madera frente al fuego y aunque muchas veces se les denomina como ignífugos, esto no es correcto ya que al final la madera termina por quemarse igualmente aunque le cueste más tiempo.
  • Protectores superficiales de madera de exterior. Tienen efecto frente a agentes atmosféricos y cambios de humedad a la vez que decoran. Ejemplos claros son barnices, pinturas, imprimaciones, barnices de poro abierto, lastres…

También hay que saber que en el mercado existen productos eficaces contra agentes biológicos y que además mejoran el comportamiento contra el fuego así como algunos que protegen la madera de exterior incluyendo insecticidas o fungicidas. 

Bibliografía: Protección preventiva de la madera. Fernando Peraza Sánchez. AITIM