LOS AGENTES ATMOSFÉRICOS

Los principales agentes atmosféricos que actúan sobre la madera son el sol y la lluvia. Dos fenómenos presentes en todo el mundo y que por norma general actúan en momentos diferentes: con sol intenso no llueve y viceversa. El tiempo que la madera permanece mojada es un parámetro clave para valorar la degradación de la madera con el tiempo.

EL SOL

La radiación solar afecta a la madera a través de la radiación ultravioleta (UV) y la infrarroja (IR), siendo la acción de la UV más superficial y afectando al acabado. En la madera desnuda el sol degrada la lignina y se pierde cohesión entre las fibras produciendo un efecto de deshilachado superficial, así como un oscurecimiento evidente. Con el tiempo, esa lignina termina siendo arrastrada por el agua. 

Los rayos IR elevan la temperatura de la madera provocando la aparición de fendas superficiales debido a la diferencia de humedad entre interior y superficie. Cuando la madera lleva protección superficial, los rayos IR aceleran el envejecimiento de la resina del acabado que se acaba rompiendo. 

 LA LLUVIA 

Sobre la madera desnuda, la lluvia produce un efecto similar pero inverso al de los rayos IR: aumenta la humedad superficial y también aparecen fendas. Cuando se ha aplicado una protección la madera no se ve afectada hasta que la capa se rompa o desaparezca.

 

Bibliografía: Protección preventiva de la madera. Fernando Peraza Sánchez. AITIM

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